Risas

The Memorial to the Murdered Jews of Europe in Berlin, Germany. Image © Eisenman Architects

Vladimir Belogolovsky: Do you think it is important for architects to work with regional features and conditions as opposed to spreading global or individual ideas wherever they go? How do you deal with the fact that clients around the world want a Peter Eisenman signature project, not Peter Eisenman who would come to their city and blend with local characteristics?

Peter Eisenman: That’s correct. That’s the problem that Peter Eisenman has because I don’t have a single idea as some other architects. For example, Richard Meier does his buildings the same way no matter where he is doing them. My work therefore is contextual. I wouldn’t say it is vernacular, but it always begins with the context. So I couldn’t do the same building in Santiago, Berlin, or Phoenix, Arizona. Therefore, I don’t have a style. Buildings by Frank Gehry and Michael Graves all have the same look. Mine don’t have the same look.

VB: Wait a minute. Do you really believe that your buildings don’t share the same look? Wouldn’t you say you have a signature style?

PE: Do you really think so?

VB: Are you kidding me?

PE: Well, I am not sure.

VB
: [Laughs.]

PE: No, no, seriously! When I look at the work on my website, I think to myself, could someone recognize Peter Eisenman? I am not sure. I am not being disingenuous. I am not convinced that I have a style. Let’s put it this way – I have a style that’s not a style.

VB
: [Laughs.]

La coartada

Reflexiones yuxtapuestas en torno a la impostura.

¿Es posible plantearse hoy una carrera en arquitectura sin construirse un discurso que la sustente, envuelva o incluso enmascare?

En el panorama actual es precisamente esta componente teórica la que más se ha globalizado. Cualquier arquitecto expondrá su discurso primero y después presentará sus proyectos como una extensión consecuente y necesaria de aquél. Es impensable una arquitectura que se ofrezca desnuda, sin el apoyo de las palabras; sería inmediatamente desestimada por los espectadores sedientos del calmante de la doctrina. Sin embargo las obras de la antigüedad nos han llegado sin manual de instrucciones, sin argumentario, sin receta. ¿Las hace esto peores?

El canal audiovisual de un museo danés ha presentado recientemente un vídeo con 7 arquitectos globales (de diferente edad, nacionalidad y condición) en actual ejercicio de la profesión en el que hablan de la disciplina. Todo en ellos es diferente menos la necesidad de protegerse tras un corpus teórico más o menos elaborado, pero en todo caso construcción abstracta bajo cuya armadura se sienten más protegidos.

Recuerdo las primeras entrevistas que le dedicaron en occidente a una famosa arquitecta japonesa. Un buen ejemplo lo tenemos en una de nuestras revistas nacionales, en la que unos esforzados colegas españoles, adalides de la especulación teórica, se estrellaban constantemente contra el muro de la ingenuidad oriental. Preguntas cargadas de densidad política y social, con interpretaciones heróicas de los proyectos analizados eran devueltas con la más descorazonadora evidencia: No existía nada de aquello que les proponían, la realidad era mucho más sencilla, más evidente.

Hace muchos años formé parte de la sesión crítica de fin de curso en una universidad española, junto con otros dos colegas mucho más versados que yo en el espesor metarreferencial que, al parecer, hay que impostar en dichas ceremonias. Ante el proyecto de un alumno hice unos comentarios que fueron juzgados demasiado ligeros, pues fui recriminado tanto por el alumno como por el profesor de aquella clase (uno de los ejemplos más claros de impostor que me he encontrado en la docencia) que no fuese a formular un discurso más retorcido.

No sé cuándo nació esta moda que se ha convertido en epidemia, si fue Duchamp, las universidades americanas o los enterradores del Movimiento Moderno. Pero parece fácil constatar que nos hemos convertido en fundamentalistas de esta impostura. ¿Es posible ser arquitecto hoy sin llevar el discurso por delante? ¿Hay sitio todavía para permitirle al espectador hacer el análisis? ¿No es más interesante la elípsis, el no aclarar todo, dejar que el otro elabore, que interprete lo que tú has escrito? ¿Aporta algo toda esta morralla teórica?

¿Tiene menos interés una arquitectura que esconde sus motivaciones?

Rastros

"...someone's living room is actually shaped the way it is not because of something peculiar to architectural history, but because of a ghost street, or the wall of perhaps your very own bedroom takes its angle from a right of way that, for whatever reason, long ago disappeared."

De un reciente artículo en BLDGBLOG que retoma el siempre interesante tema de las cicatrices que quedan en las ciudades.


Air structures

Graham Stevens. Atmosfield. London, 1970


                          "I like air structures because the major structural element you can 
                           breathe and it smells of violets and you can't draw it." Cedric Price, 1984



En busca de lo nuevo me encuentro con este magnífico libro de reciente publicación, en el que aparecen resumidos los cerca de 70 años de desarrollo poco publicitado de estas estructuras. De manera muy sintética, limpiamente estructurada, bien documentada e ilustrada, se reseñan patentes industriales, esculturas, edificios, muebles o personas clave como Dante Bini, Graham Stevens, Mamoru Kawaguchi o el propio Cedric Price. Un libro informativo, muy ameno y de enorme interés.


Haus-Rucker-Co. Lange House Cover. Krefeld, 1971

Haus-Rucker-Co. Oase No. 7. Kassel, 1972

El potencial que este tipo de tecnología puede aportar a la construcción queda de sobra reflejado en algunos de los impresionantes proyectos documentados. A la vista de los cuales, uno se pregunta cómo es posible que no se haya dado mayor continuidad a su maridaje con la arquitectura, permanentemente ávida de encontrar nuevas formas y conceptos.

Sobre el bagaje de disciplinas siempre pioneras, como el arte o la investigación industrial, se construyeron en los años pop algunos proyectos que han quedado muy asociados a aquella época, especialmente por su estética. Sin embargo, destacar tan sólo este aspecto supondría hacer una lectura muy pobre de dicha arquitectura. Se trata de ejercicios que estrenaron unos sistemas constructivos símbolo de eficiencia, adecuados a unas preocupaciones incipientes (concienciación ecológica) que han tenido un largo recorrido; es esta una arquitectura ligera, desmontable y portable, alternativa a la construcción convencional. Y no puede obviarse que estos principios responden bien al momento actual de severo cuestionamiento del modelo de despilfarro energético y de alta exigencia en el comportamiento sostenible de todo el proceso de la construcción.

La arquitectura de los últimos años se ha empeñado en explorar un solo camino hasta el exceso, con las mismas herramientas y, lógicamente, similares resultados (tanto que incluso algunos de sus principales actores o jovenes promesas han dado la voz de alarma y se han retirado de la carrera para probar por vías alternativas). A lo largo de la historia de la disciplina han ido quedando, como reliquias congeladas en el tiempo, numerosos destellos de arquitectura a la espera de una revisión que dé salida a toda su fuerza latente.


Air Structures
Will McLean, Pete Silver
Laurence King Publishing
London, 2015


AZC. Peace Pavilion. London, 2013

Reliquias indiscriminadas

The existing is, in Europe, an ambiguous condition. Because Europe is the Old World, the "continent of history", there is an unspoken assumption that all its substance –even the most mediocre– is historic, and therefore has a right to eternal life.

Rem Koolhaas (Mission Grand Axe. Paris, 1991)

Architecture without content























[We believe this work] shows our ongoing attempts to develop an alternative to the conventional educational method of extracting projects from a set of 'problems' relating to programme and locality. Instead, we have sought to privilege considerations of cultural context and formal principles. Architectural education is in an impasse we urgently need to overcome. Only if we bring back our shared knowledge about the culture of architecture and abandon the commonplaces and false truths of the modernist educational model, will we find tools capable of dealing with our current society.
In a world of rapid change the new tools might even look surprisingly like the old ones.

Architecture without content
Office without office
Bedford Press 2015

La calidad de la arquitectura

"[La calidad de los edificios se mide hoy] por su éxito, la rentabilidad. CaixaForum Zaragoza lleva más de medio millón de visitas en una ciudad mediana. Eso es un éxito."

Lo dice Carme Pinós

Lacaton & Vassal

"Actualmente este distrito no presenta ya ningún atractivo y se considera devaluado en opinión de los habitantes de la ciudad. Su imagen se ha degradado. Estas situaciones, aquí como en otros lugares, llevaron a las autoridades a la decisión de derribar, desintegrar, taladrar y diseminar, para recomponer y redefinir planes a gran escala, sin tener en cuenta lo existente.
No estamos de acuerdo con este método. Pensamos que derribar es un error y que podemos hacerlo de manera diferente. Porque si miramos atentamente el barrio, de forma objetiva y desde su interior, se pueden ver cualidades y capacidades: sus habitantes, los espacios verdes, árboles espléndidos, la modernidad, construcciones sólidas, considerablemente bien preservadas y con excelentes vistas abiertas; una situación urbana cercana al centro de la ciudad y con buena conexión de transportes; edificios bien gestionados por el propietario, cercano a los usuarios de las viviendas para resolver sus problemas, su convivencia; y, en general, personas enraizadas en el lugar y apegadas a su barrio pero molestas por su mala imagen. Todo esto tiene un valor, un valor suficiente para considerar que la situación existente posee activos y cualidades preciadas que suponen un consecuente respaldo para una transformación radical y positiva."

El croquis 177/178. Lacaton & Vassal 1993-2015

Donde la arquitectura no es un ejercicio académico

Excerpts from the book:

Radical Cities: Across Latin America in Search of a New Architecture
Justin McGuirk
Verso. 2014


«Rio [de Janeiro] is changing fast. In the run-up to 2014 World Cup and the 2016 Olympics, the city faces the prospect of having to build more infrastucture in half a dozen years than it did in the previous fifty. [...] And why is it that the one and a half million citizens of Rio who live in favelas are always treated to 'urban acupuncture', while a two-week global spectacle warrants mega-projects and massive infrastructural investment?»

«Designing a good building becomes a rather academic exercise when the entire system that allows that building to materialise is geared towards increasing social inequality.»

«In the informal economy, as can be witnessed across Latin America, people will find a way to put even the most unpromising or unlikely places to social and economic use. By contrast, the strict regulations governing any American city strive to segregate the domestic from the economic, and categorise the city into zones suitable for property speculation rather than rich social interaction.»

«In positioning the activists as the humbler, shreweder successors of the modernists, are we saying thet idealism yieled to pragmatism? [...] Modernism had a proud tradition of revolt, of categorical rejection of the past. The activisits are not so contrary. [...] City-making in the twenty-first century is not a tabula rasa activity; the solution is always contingent on what is already there. The first rule of the activist architect is that the informal city –the slum– is a fact, and accepting it as a functioning, productive piece of the actual city, and not something to be replaced, is the only way forward.»

«We've seen how the paternalistic attemps to impose order on the city in the middle of the last century failed. This was not just because of a lack of resources and political will, or a one-dimensional approach to urban design. They failed because the slums were too dynamic a force in the city to be subsumed and were consistently underestimated by both planners and architects, who understood the only scantly. The geographer Neil Smith put it succinctly when he said that one of the reasons why the informal city was misunderstood was because it was seen as 'pre-formal', as 'a transitional form of urbanism, en route to formalisation'.»

«What message did we hoppe to convey by exhibiting a squat [Torre David] in the world's most prestigious architecture exhibition [Venice Biennale of Architecture]? The point to make was that the real common ground of the city is not being created by architects at all. In an exhibition that tried to define a common architectural culture, that tried to unite the disparate factions behind the noble cause of architecture, our message was that the real common ground was not to be sought among other architects, but with citizens themselves.»

Nación Rotonda

Nación Rotonda, un interesantísimo documento sobre los últimos 15 años de urbanismo en España.

Y también se puede consultar la película.

Aislar al virus

Nunca he sido partidario de la escena melodramática, pues considero que no resuelve nada. Sin embargo, que alguien con la visibilidad de la autora se anime a denunciar sucesos concretos en un medio de alcance nacional, me parece muy positivo. Lo que de verdad nos ayudaría sería apear de una vez del tren a tanto tramposo.

Breve historia del presente

"Los bloques de viviendas que acompañaron a la industrialización dejaron paso a las torres de oficinas que proclamaban la economía de servicios. Lo moderno dió paso a lo postmoderno y el vidrio transparente del racionalismo se convirtió en los espejos impenetrables de una nueva cultura corporativa. La vanguardia se retiró a la experimentación de la arquitectura como un arte autónomo de la forma, apoyado en la filosofía deconstructivista y la geometría compleja. Avanzando en el tiempo, el empleo de los programas de CAD y el resurgir de la economía global se erigirán en trayectorias convergentes hasta que –voilà!– nace el 'arquitecto estrella'.

Lo ocurrido en la primera década del siglo XXI es fácil de caricaturizar y lo seguirá siendo hasta que, inevitablemente, un futuro más indulgente resucite al arquitecto estrella como héroe. La era del icono, tanto si nos referimos a las formas amorfas, las paramétricas o al gélido minimalismo, resultó del encuentro del más puro formalismo con el mercado globalizado. Ambas, una élite corporativa y una industria cultural en pleno auge, estaban hambrientas de aquello. Y los arquitectos afrontaron con descaro este mundo de oportunidades que se abría ante ellos cuando llegó la ocasión de hacer realidad los edificios de sus sueños."

Radical Cities: Across Latin America in Search of a New Architecture
Justin McGuirk. Verso Books. London, 2014.

This is Marina City

Bertrand Goldberg

La Norteamérica urbana a la que sucumbimos. La que admiramos. Los mitos. El optimismo. Marilyn Monroe. El espectáculo. Elvis Presley, Eero Saarinen, James Dean. Los tiempos heroicos, la gran arquitectura. Las ciudades. El coche. John F. Kennedy. El progreso. Los negocios. El dinero. La jukebox. Marina city.

A veces el  mejor edificio no lo hace el mejor arquitecto.

[vídeo]
This is Marina City 1/2
This is Marina City 2/2

[enlaces]
Marina City
Marina City
Bertrand Goldberg

Monumento al colaborador desconocido


Al igual que las batallas las libran los soldados y las ganan los capitanes, la arquitectura sólo reconoce a los titulares de los estudios.

Hay ejemplos de colaboradores ilustres: Colaboradores que superaron su condición para convertirse en historia. También colaboradores que, sin llegar a conseguir librarse nunca de dicho sustantivo verbal, alcanzaron no obstante el reconocimiento en aquella modalidad.

Pero este elogio es para los colaboradores a los que nadie conoce, aquellos que con sus sacrificios han aupado parte de la memoria de la arquitectura desde la anonimia. Los parias de una profesión cuya vana recompensa es la fama ridícula, endogámica fama: A muy pocos, poquísimos arquitectos se ha visto no inflarse de orgullo ante el más mínimo atisbo de reconocimiento, sincero o no, merecido o no, de su trabajo. Algo que nunca disfrutarán los colaboradores, obligados a conformarse con la satisfacción del trabajo bien hecho.

Colaboradores que son mercancia, mercenarios a los ojos de sus jefes.

Sin los nombres que recordamos habría una historia de la arquitectura plana, mediocre, prescindible. Sin los nombres que no conocemos no habría historia de la arquitectura.

Arquitectura en el exilio

Hans Hollein
A pesar de los portaaviones, del Rolls-Royce u otras imágenes geniales, a pesar de las originales tiendas de los 60, a pesar de sus escritos, a pesar, en fin, de que fuese premio Pritzker, para un arquitecto formado en (la Escuela de Madrid de) las últimas tres décadas, Hans Hollein no existió.

Lo más interesante de ciertas arquitecturas es el desconocimiento que las envuelve. El desconocimiento a que se las somete.

Aire


Arquitecturas inhumanas

David Hurn. Magnum Photos
Mirados en perspectiva, los arquitectos con un discurso fuerte e inmutable se imponen como modelo de coherencia frente a los más volátiles. Resulta cómodo y reconfortante enfrentarse a trayectorias sólidas que, al igual que los libros de héroes o las películas de amores perfectos, nos recompensan con lo que no es posible encontrar en la vida real.

Sin embargo, contrastados con los bandazos de un presente –de cualquier tiempo presente–, estos discursos se manifiestan escleróticos y autistas. Incapaces de asimilar o afectarse por los cambios que acompañan al hombre y al momento en el que desarrolla su trabajo, pierden una de las razones de ser de cualquier ejercicio intelectual: su compromiso con lo inmediato, su sentido último de opinar sobre lo que nos pasa. Desde esta perspectiva, arquitecturas tan admiradas pero insensibles a lo que sucede en su presente se torman ensimismadas, narcisistas e hipócritas, mientras que trayectorias quebradas por un fuerte volantazo cobran un relieve humano que las revaloriza.

Ningún hombre salva incólume su vida.

Otras arquitecturas

El año pasado en Marienbad

 «Les pas de celui qui s’avance sont absorbés par les tapis si lourds si épais, qu’aucun bruit de pas ne parvient à sa propre oreille comme si l’oreille même de celui qui s’avance une fois de plus le long de ce couloir à travers ce salon ces galeries d’une construction d’un autre siècle cet hôtel immense luxueux baroque lugubre. Des couloirs interminables succèdent aux couloirs silencieux déserts, surchargés d’un décor sombre de boiseries de stucs, de panneaux moulurés marbres glaces noires, tableaux aux teintes noires colonnes encadrements sculptés des porters enfilades de portes de galeries de couloirs transversaux qui débouchent à leur tour sur des salons déserts des salons silencieux ... sur un sol de graviers ou de dalles de pierre sur lesquels je m’avançais une fois de plus le long de ce couloir à travers ces salons ces galeries dans cette construction, d’un autre siècle cet hôtel immense luxueux baroque lugubre où des couloirs interminable ... de salles silencieuses où les pas de celui qui s’avance sont absorbés par des tapis si lourds si épais qu’aucun bruit de pas ne parvient à sa propre oreille comme si l’oreille elle-même ... des dalles de pierre sur lesquelles je m’avançais une fois de plus le long de ces couloirs à travers ces salons ces galeries dans cette construction d’un autre siècle cet hôtel immense silencieux baroque lugubre où des couloirs interminables succèdent aux couloirs silencieux déserts surchargés d’un décor sombre de boiseries de stucs de panneaux moulurés marbres glaces noires tableaux aux teintes noires colonnes ... encadrements sculptés de portes de galeries de couloirs transversaux qui débouchent à leur tour sur des salons déserts des salons surchargés d’une construction d’un autre siècle des salles silencieuses où les pas de celui qui s’avance sont absorbés par des tapis si lourds si épais qu’aucun bruit de pas ne parvient à sa propre oreille comme si l’oreille elle-même était très loin très loin du sol de tapis très loin de ce décor lourd et vide très loin de cette frise compliquée qui court sur les plafonds avec ces rameaux et ces guirlandes comme des feuillages anciens comme si le sol était encore de sable ou de gravier des dalles de pierre sur lesquelles je m’avançais une fois de plus comme à votre rencontre entre ces murs chargés de boiseries de stucs de moulures de tableaux de gravures encadrées parmi lesquelles je m’avançais parmi lesquelles j’étais déjà moi-même en train de vous attendre très loin de ce décor où je me trouve maintenant devant vous en train d’attendre celui qui ne viendra plus qui ne risque plus de venir de nous séparer de nouveau de vous arracher à moi.
»

Comfortably Numb

Pompidou
Si los concursos son un reflejo del estado de la profesión, los de nuestro país lo son más por su circunstancia que por su contenido.

Los resultados de los escasos concursos que siguen apareciendo arrojan un sorprendente panorama: La repercusión del terremoto profesional que hemos vivido –estamos viviendo– ha sido nula sobre la carne de la arquitectura que practicamos. Borrando las fechas, es imposible discernir si un ejercicio pertenece a 2004 o 2014.

¿Cómo debe ser la arquitectura de la post-crisis?

No lo sé...

Sí lo sé: diferente de como lo era antes.

Pienso que tal vez la inercia es más fuerte que cualquier otro pistón dentro de la mente del arquitecto. Que, al cabo, no somos tan flexibles como nos autoproclamamos. Que necesitamos más tiempo.

Todavía no existe una arquitectura que ofrezca una reflexión sobre lo que nos ha pasado.